La verdad sobre los seguros

Dallas- En cuestiones de seguro, mucha gente se enfrenta al dilema de Ricitos de Oro: ¿La cobertura que estoy contratando es mucha, poca, o la correcta? ¿Cómo determinar nuestros propios niveles de seguro asegurándonos de no malgastar el dinero en coberturas innecesarias o, lo que es peor, dejar a la familia expuesta?
Estas son algunas consideraciones: Todos necesitamos un seguro médico. Un accidente o enfermedad grave puede arrasar con los ahorros y sumirnos en deudas o llevarnos a la quiebra. Si usted está cubierto a través de su empleador, compare detenidamente todos los planes que le ofrecen.
Tal vez el de la prima más baja no sea la mejor opción. Tenga en cuenta todos los demás factores que suman –franquicias, copagos, beneficios permitidos/no permitidos, cargos por utilizar servicios que no pertenecen a la red, cargos por medicamentos, etc. Además, compare las opciones disponibles a través del empleo de su esposa/o.
Si no tiene cobertura, evalúe otras opciones: Si lo han despedido recientemente, pregunte por la extensión de cobertura de COBRA a través de su exempleador. Si tiene menos de 26 años, tal vez pueda enrolarse en el plan de sus padres. Para ver detalles, visite www.healthcare.gov. Los planes con franquicias altas ofrecen cobertura integral para enfermedades catastróficas a primas mucho más reducidas que las de los planes similares con franquicias bajas. La mayoría de los estados ofrecen seguro de alto riesgo a las personas que no califican para obtener un seguro privado. Es costoso, pero no se le puede negar a nadie.
Para más información, visite www.naschip.org. Seguro de Vida. Si usted es soltero/a sin dependientes, puede arreglárselas con un seguro de vida mínimo o sin seguro de vida. Pero, si su familia depende de sus ingresos, muchos expertos recomiendan contratar una cobertura de, al menos, cinco a diez veces su salario. Cuando sus hijos hayan crecido, usted podrá reducir su cobertura, pero tenga en cuenta las necesidades de retiro de su cónyuge.
Seguro Automotor. En la mayoría de los estados, el seguro automotor es obligatorio por una buena razón: Lo protege económicamente en caso de causar un accidente o de ser lastimado por un conductor sin seguro. Las tarifas varían considerablemente dependiendo de los niveles de cobertura y franquicia para: responsabilidad civil, conductor no asegurado y colisión; edad e historial de manejo; año y modelo del vehículo; cantidad de miembros de la familia asegurados; y dispositivos de seguridad (alarma, bolsas de aire, estacionamiento protegido, etc.)
Para reducir el costo del seguro automotor, Ruth Stroup, una agente de Farmers Insurance Group de Oakland, California, sugiere:
* Comparar precios con otras aseguradoras.
* Aumentar el deducible de 250 a mil dólares podría reducir la prima entre un 15 y un 30 por ciento.
* Preguntar por descuentos para conductores seguros, conductores mayores de 55 años, combinación con otros seguros, como seguro de hogar/inquilino, etc.
Stroup agrega: «Mi mejor consejo sobre los seguros automotores es asegurarse de que el seguro de responsabilidad civil sea acorde al patrimonio y los ingresos. Un solo accidente puede arrasar con sus ahorros. Transferir este riesgo a una compañía de seguros es muy económico para los buenos conductores».
Seguros del Hogar. Su casa es, probablemente, su mayor inversión. Por eso, no se arriesgue a perderla ni a perder su contenido en algún desastre, accidente o robo imprevisto. Los inquilinos también deben tener un seguro: si bien el edificio está asegurado por su dueño, el contenido no lo está. Algunos consejos:
* Revise su cobertura periódicamente para ajustarla de acuerdo a la inflación, las mejoras en el hogar, las nuevas adquisiciones, los cambios en el estado marital/familiar, etc.
* Compare la tarifa que usted paga con la de otros aseguradores, pero evaluando los mismos artículos, ya que las pólizas pueden tener cláusulas diferentes.
* Adquiera cobertura adicional para artículos de valor, como joyas, obras de arte y computadoras, que pueden tener cobertura limitada.
No prescinda de cobertura esencial sólo para ahorrarse unos dólares: A la larga, no conviene.
Jason Alderman dirige los programas de educación financiera de Visa

Fuente: http://elextranewspaper.com/noticia/14675/1/0/